martes, 10 de enero de 2017

Análisis de 'El detective mentiroso' [Con spoilers]

El segundo episodio de la cuarta temporada de 'Sherlock' ha sido, sin duda, uno de los mejores de toda la serie hasta ahora. Después de los cambios hacia un tono más oscuro que ya habíamos visto en el episodio anterior, este episodio sigue explotando esos caminos llevando a los personajes, como nos habían prometido, a situaciones extremas.


Como era de esperar por el título en inglés, el episodio está inspirado en el relato 'El Detective Moribundo' ('The Dying Detective), con el cual comparte muchísimas cosas aunque, como suele ser habitual, no deja de ser una adaptación libre a nuestros días. Esta vez vamos a hacer el análisis examinando uno a uno a los personajes.

Toby Jones como Culverton Smith
La primera de las cosas que comparten el relato corto de Doyle y el capítulo de la serie es el villano, el malvado Culverton Smith interpretado por un soberbio Toby Jones. Cada temporada va dándole a Sherlock un gran villano y este, quizá por la interpretación tan buena de Jones, puede que haya sido el mejor. Para mí, incluso superior a Moriarty, que no deja de ser una caricatura del auténtico Moriarty de los libros. El personaje de Culverton Smith en la serie está inspirado en Jimmy Saville, el famosísimo presentador de televisión de la BBC del que se acabó descubriendo que había abusado sexualmente de cientos de personas, niños incluidos, en un hospital; y, por supuesto, en el Culverton Smith del relato original de Conan Doyle. Los paralelismos entre ambos personajes y esta nueva versión de Culverton son más que evidentes. Culverton Smith es un famosísimo personaje mediático como Saville y, como su homónimo literario, disfruta tanto con el crimen y, concretamente, con la muerte de Sherlock, que no dudará en confesar su/s crimen/es al propio Sherlock al ver que su muerte es inminente. Además, parece ser el dueño o el auténtico "mandamás" de un hospital donde parece ser que disfruta enviando a gente a su "habitación favorita", que no es otra que la morgue. Recordemos que Saville cometía sus abusos en un hospital. Si en el relato original, Sherlock Holmes se las arregla para tener a Watson y al inspector Morton como testigos, aquí es el bastón de Watson el que, a través del grabador que Sherlock ha depositado en su bastón, graba la conversación. Por supuesto que dicha grabación no debería valer como prueba, pero dado el ego de Culverton Smith, Holmes sabe que, después de verse cazado, este no va a parar de hablar sobre cómo lo ha hecho y, por tanto, sí podrá ser encarcelado. Culverton Smith es quizá el villano más oscuro y más creíble que ha dado la serie. Magnussen era también oscuro pero, realmente, ¿quién se creía todo eso de las 'gafas' y esa conclusión con todos los datos en su cabeza? Fue un exceso de la serie que está claro que no podría suceder en el mundo real. Pero, sin embargo, el Culverton Smith de este episodio es un tipo de personaje que, por desgracia, existe, y lo hemos visto en carne y hueso en encarnaciones como la de Saville y, por desgracia, muchos más. Alguno de ellos, como H.H. Holmes, lo llega a nombrar el propio Culverton como su inspiración, siendo el tercer personaje que claramente ha inspirado a los guionistas.

Sherlock hecho una pena
Pero, sin duda alguna, el gran paralelismo entre relato y serie es la enfermedad de Sherlock. Una enfermedad que, en ambos casos, es fingida y que, en la serie, tiene un motivo adicional que no es sólo capturar a un asesino, sino que es salvar a Watson, de lo que hablaremos después. El capítulo comienza con un Sherlock aparentemente drogadicto, con Wiggins montándole todo un laboratorio de de drogas en la cocina. En ese estado, Sherlock recibe la visita de la hija de Culverton Smith que le cuenta la historia de cómo su padre ha debido cometer un crimen pero lo ha borrado de la cabeza de varias personas de confianza, ella incluida, después de habérselo confesado a todas ellas. Al igual que Toby Jones, Benedict Cumberbatch hace uno de sus mejores trabajos en la serie, estando perfectamente convincente en su falso camino de autodestrucción. Un Sherlock que vuelve otra vez a salirse en sus deducciones al ser capaz de anticiparse dos semanas antes del cambio de psicólogo de Watson, así como adivinar el lugar y la hora de su cita para mandar allí a la señora Hudson y a Molly. Un Sherlock que no tiene ningún miedo en enfrentarse al villano cara a cara e introducirse en su guarida-hospital, al más puro estilo de las antiguas películas de James Bond (otra vez recordando a 007). Pero, ¿quién no recuerda los típicos tonteos entre Bond y el villano, muchas veces con cena incluida?

 ¿Watson con problemas mentales?
Pero, no nos engañemos, Culverton y Sherlock no son sino la excusa para un capítulo donde el eje de todo es, desde el primer momento, Watson y su caída al infierno. El capítulo entero está repleto de detalles en los que se establecen paralelismos y contrastes entre Holmes y Watson. Mientras el que parece realmente enfermo es Holmes, el que lo está es Watson. Mientras el que está caminando al infierno parece ser Holmes, el que realmente lo hace es Watson (ahora entendemos ese pequeño clip post-créditos del capítulo anterior). Y todo eso ya lo sabía Mary que iba a pasar si ella moría. Por eso creó ese vídeo para que Sherlock supiera lo que hacer: sacarlo de su autodestrucción volviéndole a dar ánimos, volviendo a enfrentarlo a un malvado villano, haciéndole sentir útil. Sin embargo, y ahí es donde yo veo el problema, creo que los guionistas se han excedido bastante con este descenso a los infiernos. Desde el principio vemos que Watson está teniendo visiones de Mary. Y no es algo simbólico, una licencia artística de los guionistas que nos quiera indicar que, de algún modo, Watson hace las cosas como cree que Mary le indicaría. No, es un transtorno psiquiátrico bien claro, pues Watson está viendo claramente a Mary. La ve como puede ver a Sherlock o a cualquier otro. Es una alucinación de la que sólo puede librarse al final, cuando comprende que tiene que cambiar y esforzarse por ser el hombre que Mary sabía que podía ser. Es comprensible que una persona, ante la situación de Watson, pueda cegarse y enfadarse con su mejor amigo, y culparlo de la muerte de Mary aunque sepa que, realmente, no lo es. Es un modo de desahogo. Sin embargo, lo que no es normal, y ahí es donde digo que los guionistas se han pasado, es que alguien en esa situación apalee de una manera tan brutal y violenta a alguien que no deja de ser, a pesar de todo, su mejor amigo. Lo siento pero, para mí, es el punto negro del episodio y lo único que hace que no sea un episodio perfecto y redondo. ¿Puede justicarse esa paliza como parte de su trastorno mental? No soy psiquiatra, pero me imagino que muy difícilmente. Eso sí, como hemos dicho antes, otra vez Watson vuelve a ser espejo de lo que Sherlock aparenta sufrir, pues esa paliza viene inmediatamente después de que Sherlock intente, supuestamente, matar a Culverton con un bisturí. Esta situación de espejo opuesto llega a su máximo exponente al final, cuando vemos cómo Sherlock sigue recibiendo mensajes de su querida Irene y Watson los está recibiendo de su alucinación de Mary. Es uno de los momentos más ricos de la serie, esa conversación en la que Watson anima a Sherlock a no desaprovechar el amor verdadero, porque el amor se puede ir cuando menos lo esperas, y ya no vuelve. Es ese momento de humanidad en que Watson confiesa a la alucinación de Mary que no le ha sido fiel al 100%, que aunque la cosa no fue más allá de esos mensajes, a él se le pasaba por la cabeza ir a más. Es ese momento de humanidad y esta situación el que nos hace pensar también que siempre se ha dicho que el modelo de Doyle para Watson era él mismo, y que los guionistas parecen estar siguiendo también. Recordemos que Doyle se enamoró platónicamente de su segunda mujer estando aún viva la primera. Y, a pesar de eso, Doyle le fue fiel a la primera hasta el fin de sus días, cuidando de ella y llevándola incluso a Suiza con la esperanza de que pudiera mejorar de su tuberculosis.

Mary la mentirosa
Mary vuelve a ser otra vez protagonista del episodio, a pesar de estar muerta, al menos la "Mary" alucinatoria que sigue viviendo en la cabeza de Watson. Una Mary que no deja de ser un buen reflejo también de la real. Una Mary que ya no tendrá que mentir más, una Mary que siente haber disparado a Sherlock, una Mary que sigue viva en Watson a través de sus alucinaciones, diciéndole lo que tiene que hacer, pero que también sigue indicándole a Sherlock, a través del DVD, lo que tiene que hacer. Otro ejemplo más del reflejo. Y aquí es donde me pregunto si el título del capítulo se refiere a Sherlock o valdría también para Watson o, incluso, para Mary, aunque no fuera detective exactamente. Sherlock, el sano que finge ser enfermo. John, el enfermo que finge estar sano. Mary, cuyo pasado fue una mentira. Quizá el villano es el único que dice la verdad, aunque luego borre las memorias de aquellos que la escuchan. Por cierto, una Mary que, si bien no podrá resucitar jamas a las personas que mató, fueran más o menos justificables sus crímenes, sí que ha hecho lo posible por redimirse salvando primero a Sherlock (interponiéndose entre él y la bala) y luego a Watson. Una Mary que también perdona el error de su marido y que le da la motivación para vivir, para ser el John que anhela ser. Una Mary que finalmente se va, y entendemos que con ella también el trastorno de Watson, una vez que todos los que quiere están ya bien. Descanse en paz, Mary Watson.

La señora Hudson no es la casera que solemos imaginar

Pero antes de llegar a la gran sorpresa final, no quería dejar de comentar a dos personajes que vuelven a ser muy importantes para la serie. La señora Hudson, que protagoniza una espectacular persecución policial y que vuelve a hablar de su pasado, cuando estaba casada con un narcotraficante. Siempre hemos sabido tan poco de la señora Watson, no sólo en los libros, sino en películas y series, que no deja de agradecerse este intento por dotarla de un pasado. No he podido evitar recordar la otra versión 'aventurera' de la señora Hudson, aquella 'piloto' de acrobacias de la serie de animación japonesa.

La señora Hudson de la serie de Miyazaki

Y, por supuesto, Molly, que siempre va a estar ahí para Sherlock, viviendo la desgracia de estar enamorada de alguien que nunca le va a corresponder pero, al mismo tiempo, sabiendo que, por encima de todo, está el cariño y la amistad. Fue ella quien le dio la ayuda necesaria para escapar con vida de Moriarty porque, como dijo Holmes, ella era la más importante, aunque nadie se diera cuenta. Y no solo es importante para Sherlock, pues Molly es la madrina y quien está cuidando de Rosie, la hija de Watson. Sherlock, John y Molly son ahora una familia, aunque no existan vínculos de sangre ni de matrimonio entre ellos. Una familia a la que quizá se añada Lady Smallwood, claramente enamorada de Mycroft, alguien más frío aún para esas cosas que el propio Sherlock.

Molly, siempre dispuesta por Sherlock
Y, finalmente, vamos ya a comentar al nuevo personaje y a entrar en hipótesis deductivas, cual Sherlock. Resulta que la mujer que sedujo a Watson fue la misma que engañó a Sherlock haciéndose pasar por hija de Culverton Smith y es también... ¡la actual psicóloga de Watson! Y, lo más grave, ¡afirma ser la hermana secreta de Sherlock!!!! Tantos capítulos dándonos pistas sobre el tal Sherrinford (incluso en este otra vez), y ahora resulta ser una mujer... 

¿Hermanitos comiendo patatas fritas juntos?
Eurus, que significa "viento del este" (en referencia a la última conversación entre Holmes y Watson en el canon), afirma ser hermana de Sherlock y Mycroft. Y el capítulo termina con el cliffhanger de Eurus disparando contra Watson. Está claro que Watson saldrá de esta, pero yo no tengo nada claro la historia de esta tal Eurus. De hecho, ya lo comenté hace dos años en este mismo blog, y empiezo a ver que no iba muy desencaminado. Para quienes vean 'Sherlock' sólo en español y no sepan inglés no habrá manera de pillarlo, pero viéndolo en inglés la cosa está más clara. El "¿Me echas de menos?" es realmente en inglés "Miss Me?". "Me" significa "yo" o "mí", ¿y quién es el que lo dice? Moriarty. Por tanto, siempre he pensado que el mensaje final de Moriarty aludía a una mujer a una "Miss Moriarty". Ahora volvamos al tercer capítulo de la tercera temporada, "His Last Bow". Recordemos aquella cena navideña antes del enfrentamiento final con Magnussen. Recordemos como la madre de Sherlock y Mycroft resulta ser matemática y escritora de un libro sobre "Dinámica de la Combustión". Recordemos que el Moriarty literario escribió un libro sobre "Dinámica de los Asteroides". ¿Es Moriarty un hijo, al menos, de la madre de Sherlock? Pues quizá vayan por ahí los tiros. Y quizá esta mujer sea hermana de Moriarty y medio hermana de Sherlock, porque la madre de Sherlock no tiene pinta de ser una criminal. Y, por otro lado, quizá Sherrinford también sea un hermano de Sherlock, un hermano de padre y madre. ¿Quién sabe? Yo creo que los tiros van por ahí. Pero lo del "Miss Moriarty" estoy casi seguro. ¿Qué opináis?

Mientras esperamos a saberlo, os dejo con el tráiler subtitulado en español del próximo y final episodio de la temporada: "El Problema Final".



Holmes: "Va a soplar viento del este, Watson"
Watson: "No, no lo creo. Será otro día caliente"
Holmes: "Mi querido Watson, estamos a punto de que cambie una era, y soplará viento del este, no hay duda: un viento que nunca sopló antes en Inglaterra. Sera frío y duro, Watson. Muchos nos habremos ido antes de que empiece. Pero es el viento de Dios, no lo olvide. Y una tierra más verde, más fértil y mejor brillará al sol cuando pase la tormenta"

Extraído de 'His Last Vow' de Conan Doyle

3 comentarios:

  1. Enhorabuena por el brillante análisis (otra vez xd) , la verdad es que me ha parecido el mejor capitulo hasta la fecha (algo que no es nada fácil) y esperando con impaciencia y tristeza el ultimo de esta temporada.

    ResponderEliminar
  2. Me alegro de que os esté gustando. A ver si en el episodio final se confirman las sospechas sobre la verdadera identidad de Eurus :)

    ResponderEliminar